Isabel Allende no me había parecido más interesante en otras novelas. Esta es la cuarta novela que leo de ella y hasta ahora es lo mejor que he leído de esta autora. Haber visto la película, hecha hace años, me ha permitido recrear imágenes más realistas (no soy bueno recreando en mi mente los mundos descritos con palabras). Siempre prefiero leer el libro primero y ver la producción cinematográfica después. Obviamente el libro tiene más y mejores elementos. En el libro La Casa de los espíritus abundan los detalles y las historias paralelas, está llena de personajes secundarios que enriquecen la historia principal que se cuenta.

Hace diez años que no reseño un libro, así que les pido una disculpa de antemano.

No creo en la literatura de género, pero en este caso lo femenino toca todos los puntos narrativos de la historia. Primero, los personajes principales son mujeres. La historia es narrada obviamente por una mujer, en primera persona. Y aunque Esteban Trueba cuenta parte de la historia, no hace mas que complementar lo que la primera voz no dice sobre Clara, Blanca y Alba. Además, me ha parecido más una historia de emociones que de eventos. No me quiero meter en camisa de once varas ahondando en cosas que comprendo poco. Pero creo que es necesario decir que todo el aspecto femenino, hace de esta historia, una historia placentera y sumamente evocadora, emotiva y emocional. Me parece estar oyendo a mi abuela, cuando hablaba de su niñez y los ancestros que nunca conocí.

En varios párrafos estuve a punto de llorar. En una oración en específico, no lo pude evitar:

“Esteban nunca supo que su nieta odiaba el chocolate y que lo comía por amor a él.”

Un poco más adelante he detenido mi lectura. Estoy un poco mas de la mitad y creo que en dos noches podría terminar de leerlo. Anoche no leí y no creo que lo haga ahora. Me gusta demasiado la historia para terminarla.